Antes que nada: aunque el objetivo de todo este “reportaje” sea informar y entretener, me gustaría aclarar que éste es, ante todo, un artículo de opinión. Si no estás de acuerdo con lo escrito aquí, puedes indicarlo en el cajón de comentarios, pero, por respeto a la página, sin muchos insultos. Pero razones para insultar, seguro que tienes. 😀  – Daniel Castillo.


Los juegos de la generación.

Hasta ahora hemos visto, más o menos, las consolas de sobremesa y las portátiles, con sus más y sus menos. Pero, por supuesto, éstas no serían nada sin sus juegos. Antes de empezar con el tema del que quiero hablar en sí, deberíamos ver que es lo más llamativo de ésta generación… Y ojo. He dicho lo más llamativo. No lo mejor.

 

– Call Of Duty

Si, lo sé. Otra vez el tema de siempre. Pero es normal. Estamos en la generación de los DLC’s, de los parches, de juegos inacabados y rotos, de los juegos clónicos, y no se podía evitar hablar del Rey. Y al fin y al cabo, si hay algo más repetitivo que hablar de Call of Duty, eso es Call of Duty.

Tampoco lo vamos a negar. CoD: Modern Warfare fue un gran juego. El primero. Y a partir de ahí, la franquicia se le fue de las manos a Activision. La cantidad de público enganchado a ésta serie de videojuegos es inversamente proporcional a la evolución entre entregas. Y repito. No me estoy metiendo con los juegos en sí, son arcades, juegos orientados puramente al modo multijugador donde quizá la única dificultad sea aprenderse los mapas, pero eso es normal.  Lo que me molesta es su evolución como saga: CoD: MW, WW, MW2, Black Ops, MW3 y Black Ops 2 han salido ésta generación (y solo he nombrado las entregas “principales”, quizá por respeto a ése aborto de juego que salió no hace mucho para Vita…), y el salto entre entregas llega ya casi a ser insultante. Y que éste sea el perfil que, entrega tras entrega, arrasa en el mercado, no le está haciendo ningún favor al mundillo.

 

Assassain’s Creed

 

Sinceramente, no entiendo el amor de la gente hacia ésta saga. Si hay algo que no me gusta de los videojuegos, es tener que repetir lo mismo una y otra vez. Y si nos metemos en misiones secundarias, ya estamos hablando de dormir con los mandos en la mano.

Si bien CoD era una saga que se volvió enormemente comercial gracias a un éxito puntual, Assassain’s Creed es la hecha expresamente para serlo. Entornos bonitos, historia absorbente… ¿Sinceramente? Podrían haber sido grandes películas. Además, así no tendrían bugs. Entiendo que a la gente le guste pasear “haciendo el gamba” por zonas bien ambientadas, pero para eso, hay juegos mejores.

 

Portal

Ay, Portal. Si debo salvar de la quema a alguna empresa puntera en ésta generación, esa sería Valve, sin dudarlo. Tanto Portal como su enorme secuela (La que colocaría en un Top 5, si tuviese que hacerlo, para la generación), no son más que los típicos arcades de pantallas con un puzle a resolver en cada una (y el tiempo de carga entre fases, patrocinado por el motor Source, ayuda a verlo), unidos magistralmente por una historia con cantidad de guiños graciosos. Y todo con una premisa tan simple como dos portales que unen dos lugares. Ay, si todos los juegos fuesen así…

 

–  The Elder Scrolls V : Skyrim

 

Skyrim fue el “hype” hecho juego. El primer tráiler dejó a media comunidad online en vilo, y a día de hoy es casi imposible conocer a un jugador que no haya oído hablar de Skyrim.

Típico juego que lo amas o lo odias, millones de horas han sido gastadas caminando por las praderas de este Elder Scrolls. Aunque no sea mi tipo de juego, acepto y afirmo que es un gran producto. Pero eso seguro que ya lo sabes, aunque haya sido a base de chistes sobre flechas en la rodilla…

 

– Team Fortress 2

 

Sinceramente, creo que los videojuegos están perdiendo lo que les hacía grande: la capacidad que tenía la industria de reinventarse cada día. En la generación clónica, ese toque, casi “mágico”, que tenían muchos títulos, está mutando a una especie de competición por ver quién saca el shooter más exitoso.

Pero, por supuesto, hay maneras buenas y maneras malas de hacer las cosas. Y sinceramente, Valve está ahí para recordárnoslo. TF2 es DIVERTIDO. Que eso lo diga alguien como yo sobre un FPS, es para enmarcar, pero es cierto. Modos de juego entretenidos, opciones de personalización reales, y maldita sea, personajes con bastante carisma. De los mejores, si no el mejor, shooter de la generación.

 

The Legend of Zelda: Skyward Sword

 

Sé que aquí me muevo en terrenos peligrosos. Dicen que hay una ley para los juegos de Zelda, que hacen que “cuando salga un Zelda, éste será malo y el que haya salido justo antes se convierte automáticamente en un clasicazo”. Sinceramente, no sé si esta norma se cumplirá siempre, pero Twilight Princess sigue pareciéndome un paso atrás en concepto. Es un buen juego, pero demasiado fácil, y con poco “espíritu” (intenta tomar demasiados conceptos de otros Zelda).

Skyward Sword, sin embargo, es original, mucho. La gente lo colocó al nivel de Ocarina of Time, incluso por encima. Y yo sigo viéndolo, a pesar de ello, como un juego increíblemente repetitivo a nivel de combates, con una mecánica que, aunque pueda parecer entretenida, es copiada hasta la saciedad. Sin embargo, el mayor punto en contra de este juego, al menos desde mi punto de vista, es la falta de campo entre las localizaciones, que casi parece más el selector de niveles de un Super Mario World, que un Zelda… Pero eso ya son gustos.

 

Minecraft

Ay, mis cubos. Que puedo decir. Si hay algo bueno que ha ocurrido en ésta generación, esa sin duda han sido las comunidades de jugadores dedicadas a cosas. Los juegos han recibido cientos de campañas, mapas, y sobre todo, mods, creados por usuarios. En muchas ocasiones, estos eran mejores que lo que incluía el juego original, ya que las ideas de los “editores” no estaban tan enfocadas al público general, y eso hacía que pudieran ir adelante con proyectos interesantes y complicados.Y Rohan Responderá

Minecraft, en ese sentido, ha sido el rey absoluto. Y es que, un juego diseñado para que todo el mundo pueda hacerlo todo, no puede cansar. El contraste absoluto de la personificación extrema del juego de Mojang con los juegos típicos de la gen (y, porque no decirlo, la gente qe sube “gameplays” a Youtube) han hecho de este sandbox uno de los juegos más famosos del mundo. Y sinceramente, creo que se lo merece.

 

Angry Birds

 

Así es. Y es que el concepto, “creado” por Rovio, de los pajaritos y los cerdos, un minijuego de móvil que no parecía diferente de ningún otro, se ha convertido en un fenómeno de masas, al más puro estilo Tetris.

La compañía que se comparó con Disney, que puso su producto a la altura del mismísimo Super Mario, no iba tan desencaminada. Sí, quizá esas declaraciones huelan a “modestia” a kilómetros, pero la gente adora Angry Birds. Camisetas, juegos de mesa, refrescos, helados… y eso en menos de 10 años. El dinero que genera esta saga es increíble, y hace que otras compañías miren hacia éste tipo de género… lo cual me entristece mucho.

 

Podría seguir así durante horas, pero esto no es un top 10. Sé que me he dejado muchísimos juegos llamativos, buenos, podría hablar de productos como Halo 3, Dishonored, Uncharted, Mario Galaxy, TWEWY, GTA, Mass Efect, Bioshock, Witcher, Red Dead Redemption, Super  Meat Boy, Catherine, Ghost Trick… podría seguir metiéndome con cosas como Darksiders, Final Fantasy XIII, Duke Nukem, Medal of Honor, Haze, Sonic (ésta generación, tranquilitos), Star Wars Force Unleashed II, y demás “bombazos”…

 

Y lo que nos espera…


¿Qué he querido decir con todo esto que he escrito ahí arriba? Es fácil: la creatividad escasea. El mercado mayoritario se divide hacia dos puntos totalmente opuestos: la parte “casual” busca juegos entretenidos que poder jugar con su móvil. La parte “consolera” se ahoga entre juegos clónicos, donde se hacen de oro los más famosos, y los que intentan subirse al carro, se dan contra el suelo. Y en el medio de todo, el mercado “hard” proveniente de generaciónes pasadas busca desesperadamente lanzamientos que merezcan la pena.

Bobby Kotick (presidente de Activision Blizzard) dijo que si por él fuera, subiría los precios de CoD a los 80$: la gente los comparía igualmente. Triste pero cierto, será la solución más rápida al problema que presentan los videojuegos, cada vez más: Los costes de desarrollo.

 

Y es que, con todo lo que hemos analizado en estas entregas de La Séptima Guerra, hemos dejado algo claro: para vender masivamente en consola, tener un apartado técnico a la última es prácticamente indispensable. ¿Qué conlleva esto? Basicamente, que cada vez hacer un videojuego para éstas plataformas sea más caro.

En este punto, las empresas deben decidir un objetivo: o hacer proyectos pequeños, principalmente para móviles, e intentar buscarse un hueco en ése mercado, o apostarlo todo a una carta y jugársela en el mercado grande.

¿Qué ocurre? Dicho mercado está saturado.  Los juegos que venden, o son franquicias míticas, o son “lo mejor” *cof, cof* del género. Es muy, muy difícil acoplarse a ellos, lo cual está causando que muchas empresas quiebren, como ocurrió con equipos míticos como THQ.

 

Por supuesto, si los juegos que venden dejan de “mejorar”, la gente se iría con la extensa competencia, así que los costes de desarrollo aumentan exponencialmente. Los productos que vendiesen menos desaparecerían, y los juegos clónicos restantes se explotarían hasta el infinito, intentando paliar los costes con DLC’s, expansiones, “ediciones especiales”, etc…  Los juegos en PC serían más baratos, por supuesto, así que la gente acabaría olvidándose de las consolas. (Las cuales no viven su mejor momento. Por ahora, PSPVita ha sido declarada uno de los mayores fracasos electrónicos de 2012… Y eh, nadie creía que las consolas acabarían con las máquinas de Arcade en su momento…)

Y en el momento que la gente se canse de estos clones jugables, el resto de empresas habrá desaparecido, acabando para siempre con los videojuegos… pero no nos pongamos tan apocalípticos. Aún están los juegos indie.

Y es que las desarrolladoras pequeñas que ponen sus juegos a muy poco precio para la calidad del juego, en PC, pueden ser las que devuelvan la gloria que una vez vivió éste mercado. Quién sabe. Igual estoy totalmente equivocado y ésta generación fue una moda pasajera. Ojalá esté totalmente equivocado…