Fox Searchlight Pictures

Twentieth Century Fox Film

Cuatro Globos de Oro: mejor película, mejor actriz, mejor actor secundario y mejor guion original. Podría parecer que no hay mucho más que decir para argumentar lo increíble de esta película, pero creo necesario hablar de ella.

Este viernes 12 de enero se estrena Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, la última película de Martin McDonagh. Aunque ya lo haya expresado en alguna ocasión (véase mi crítica a Calvary), creo que nunca tendré suficientes palabras de amor para el trabajo de los hermanos McDonagh.

Pero centrémonos en Martin, el pequeño. El creador de Siete Psicópatas (2012) y de la impresionante Escondidos en Brujas (2008) demuestra que también es capaz de construir un papelón brutal para una protagonista femenina, imposible imaginar por otro lado al personaje con un rostro que no sea el de Frances McDormand, que se ha llevado un merecidísimo Globo de Oro por su interpretación de algo que suele denominarse, por mucho que yo aborrezca esta etiqueta, madre coraje.

Mildred (McDormand) es una hija de puta, es maleducada, es ruda, es una “badass” impresionante que no se va a rendir hasta que el hombre que violó y asesinó brutalmente a su hija reciba su escarmiento. Dios mío, ¿no os encanta? En un pueblo en el que todos se conocen, en un pueblo en el que todos respetan a su jefe de policía, que es un buen profesional, viene una mujer huraña a desafiarlo por no haber encontrado aún respuesta a lo que le pasó a su hija.

Twentieth Century Fox Film

Con un cierto aire a western, Three Billboards, o tres carteles en las afueras, nos da un mazazo de realidad, donde nos obliga a asomarnos para bien o para mal al complejo comportamiento del ser humano. McDonagh crea una espiral de ira, violencia y rabia combinadas con humor y humanidad de esa forma retorcida y brillante que tan bien sabe construir.

Tenéis que verla, los elogios se quedan cortos. Una construcción de guion impoluta, unas actuaciones deslumbrantes, no solo la de Frances McDormand, sino también Sam Rockwell, con un personaje con el que era difícil no caer en el tópico, con el siempre estupendo Woody Harrelson, y con una de los jóvenes que, a mí parecer, es una de las grandes promesas de Hollywood actualmente, Caleb Landry Jones.

Joder, Martin, lo has vuelto a hacer. Ahora a por el Oscar.