No hay democracia libre sin educación política

Empezaba Vistalegre II con la aparición de toda la cúpula, animadores profesionales y una estética mucho más cuidada. Nos hacemos mayores y no estamos para bromas. Como estrellas de rock llegaban en fila, uno tras otro, coreados por toda la grada. Que, por ejemplo, Monedero concentrase muchos más aplausos que parte de la primera línea del partido, o que otros peces gordos que se han apartado, adelantaba un resultado angustioso para los errejonistas.

En la grada había gente de toda España. Círculos rurales, urbanos,… representados sobre todo por personas entradas en la madurez. Una militancia que recordaba más a Izquierda Unida que a un Podemos que ha sido votado mayoritariamente por jóvenes en las últimas elecciones generales. Aun así, todos con ideas y pasión. La llama del asamblearismo sigue encendida.

La primera jornada fue de defensa de los documentos y no tuvo ni mucho menos repercusión. Sobre todo, cuando algunos de los equipos hablaban de ganar al PP y de la plurinacionalidad de España en lo que previsiblemente era la explicación del Documento Ético. La riqueza del ansiado debate se quedó en pequeñas intervenciones de cada uno de los equipos, nunca cuestionadas, en las que lo único que destacó fue el espontáneo que saltó al escenario a sacar una pancarta.

Pero fue ayer cuando Podemos se clavó su mayor estaca. Cuando se filtraron bien temprano unos resultados que deberían haberse hecho públicos a partir de las 2 de la tarde. La prensa empezó con las valoraciones y la organización decidió adelantar el anuncio 2 horas. Tiempo que iba a estar dedicado a los Círculos Asamblearios y, por ejemplo, a la Plataforma de Afectados por el ERE en Coca Cola con la que tanto y tanto han estado vinculados.  A estar “con su gente” como realmente clamaban. Al final estas personas, las de la sociedad civil que venían a hablar de problemas reales -los únicos que lo hicieron- clausuraron un evento que terminó degradándose hasta tal punto que la grada quedaba vacía a la una del mediodía. Cuando aun quedaba más de una hora de Asamblea Ciudadana Estatal.

Si Podemos dice ser lo que es, tiene un gran problema de identidad. De disputas, de odios, y de afán de protagonismos. Y los mayores síntomas se pueden ver en su estructura. Inventar un sistema electoral en el que se elijan siete apartados, para dar cuenta de una democracia pura, ha sido una verdadera farsa. Porque el órdago de Pablo Iglesias movilizó el voto hacia la Secretaría General y al Consejo Ciudadano Estatal. En los documentos –político, organizativo, ético y de igualdad- hubo una participación mucho menor Pero dentro del partido no ha importado, no ha preocupado. Parece que realmente es lo que se quería, una democracia chapada a la antigua.

Se creó un modelo que necesita de cultura política. Una cultura que no han querido desarrollar entre sus inscritos. Votar, amigos, no es democracia. La educación política para que la gente conozca el por qué debe es necesario que la gente esté implicada en la vida política, por qué se debe votar y cómo repercute su elección, y motivarle a tener una actitud crítica en cuanto a las propuestas que está deseando conocer. Eso es lo que se necesita, que el electorado no opine sin informarse de primera mano de qué es lo que quiere el político para él. Que no vote a Pablo Iglesias porque ‘sea’ de Iglesias a muerte, como el bukanero que acude cada domingo a Portazgo. Que no vote a Íñigo Errejón porque le haya dicho el vecino que es que este es más moderado y se parece al PSOE. Que no vote a Miguel Urbán porque su corriente se llame Anticapitalistas.

Ayer volvió a morir toda esa gente que creía en la democracia pura, o en la horizontalidad o el asamblearismo. Ayer le dimos más argumento al Anarquismo, como único sistema en el que todo el mundo tiene voz y voto, y nadie es más importante que nadie, y mucho menos que los principios: el respeto.

No hay más que ver el resultado de las votaciones al Consejo Ciudadano. Anticapitalistas se llevó 2 de los 63 puestos, superando el 10% de los votos. Un sistema más desproporcionado que el electoral español, por el que tanto y tantos se han rasgado las vestiduras. DesBorda, decía Pablo Echenique, dará representación a todas las corrientes que obtengan más de un 5% del voto. Y en efecto lo ha hecho, aunque todos ya sabíamos que las tres grandes corrientes eran las únicas que iban a tener representación. Y con los sistemas de Recuperar la Ilusión y de Podemos en Movimiento también se conseguía ese mismo objetivo. Aunque de manera más proporcional, claro.

Seguro que muchos, viendo la representación final en el Consejo Ciudadano, o los gráficos que voy a poner a continuación, elegirían cualquier otro sistema electoral diferente a DesBorda. Pero salió elegido. Porque la gente, una vez más, votó a la cara y no al proyecto.

Hoy cerramos cinco meses de debate en Podemos. Aunque de debate real poco ha habido. Un buen resumen de democracia es la elección del actor Pepe Viyuela en el Consejo Ciudadano, únicamente porque es una cara conocida.

Fuente: El País