Es Jueves Santo para todos. Una buena época de luna llena para confesar los pecados, emulando a nuestro salvador hace casi 2.000 años.

Jesucristo era (o sería), según reflejan las escrituras, un señor bastante sincero. Con carisma y valores. Aunque su principal virtud era aprovecharse de las anomalías que ocurrían dentro de la cotidianidad, intentándo marcar siempre un tanto a favor del Cristianismo, dándole gracias a Dios. O condenando la desgracia ocurrida, alegando que en un mundo católico nunca habría pasado tal terrible suceso.

Fue uno de los primeros grandes políticos de la historia, aunque nunca llego al poder. Aun así, su mensaje perdura. Hoy todavía hay gente que le da las gracias a Dios cuando llueve (o cuando no llueve y su procesión de Semana Santa puede salir).

En la España 2016 (no confundir con España 2000, esos no son amigos nuestros) tenemos cinco grandes mesías. Quizá los conozcan:

MARIANO RAJOY: El señor mayor, alto, de los abrigos menudos.

PEDRO SÁNCHEZ: El chico maquillado, ex jugador de baloncesto, que utiliza el lenguaje inclusivo hasta en la vida privada.

PABLO IGLESIAS: La única persona que se pone una camisa granate, del mismo tono que los sillones del hemiciclo del Congreso, el día del debate de investidura.

ALBERT RIVERA: El chaval que se lo gasta todo en trajes caros, aunque luego el dinero no le llega para comprarse también la corbata.

ALBERTO GARZÓN: Es ese que parece que ha fundado un partido, pero que en realidad lo que ha hecho ha sido reflotar a Izquierda Unida. Sí, sí, el que utiliza Periscope porque casi ningún medio le deja salir en pantalla.

Nuestros cinco preparados y universitarios y dóciles y templados amigos han jugado un gran papel en esta última semana.  No, no han negociado, tan solo han escrito en Twitter. Repasemos sus mensajes por el accidente de autobús en Tarragona y por el atentado terrorista de Bruselas, dejando a un lado el accidente del avión ruso en el que murieron más de 60 personas, que no ha sido tan popular en las redes:

MIX AUTOBUS

En cuanto al accidente del autobús no hay mucho que ‘rascar’. Las causas no han sido los presupuestos, ni las políticas, ni la economía, ni la religión. El pésame y la palabra “condolencias” (que nadie sabe qué significa realmente ‘condolencias’) han protagonizado la unión ante la muerte y los accidentes de tráfico.

Tan solo Pedro Sánchez ha tirado de la mejor de sus estrategias: su persona. Y, sin ser un cargo del gobierno, llamó al alcalde de Tarragona para “expresarle su solidaridad”. Quizá lo hizo porque el alcalde es del PSC y, además, uno de los pesos pesados del partido.

SANCHEZ AUTOBUS

Alberto Garzón no escribió nada. Quizá porque cree que tampoco es necesario o demasiado conveniente porque no hay que intentar ser protagonista en momentos así, o quizá porque Izquierda Unida en Cataluña tiene menos fuerza que una Coca-Cola después de tres días abierta.

El atentado terrorista en Bruselas fue muy distinto. Los CM y los líderes sufrieron casi tanto como los familiares de las víctimas y los heridos.

De los cinco, Rivera fue el que más se dejó los dedos en el teclado. Entre sus mensajes, había algunos criminalizando a IU y Podemos por no estar dentro del Pacto Antiterrorista. Pero he querido destacar este. La gran coalición frente al terrorismo. Un bonito brochazo para tres meses de propaganda post electoral. El periodista Pedro J. Ramírez fue más concreto aun, con otro tuit al que fue contestado por los usuarios con contudencia.

RIVERA TERRORISMOPEDRO J TERRORISMO

Rajoy también estuvo muy activo toda la mañana de los atentados. Se mantuvo correcto dentro de su figura institucional. Y claro, estaba tan al tanto de la actualidad y retuiteando, que sospeché que no era él mismo el que gestionaba su cuenta. Sus 60 años no le dan para formular frases con sentido, cómo lo va a poder hacer por Twitter. Lo más destacado del presidente fue cuando se disfrazó de William Wallas y se puso en pie de guerra:

RAJOY TERRORISMO

A Pedro Sánchez tampoco le faltó tiempo para escribir. Aunque, una vez más, destaca sus ganas de protagonismo. Lo más destacado, sus perfectas y preciosas fotos en la Casa del Embajador Belga a lo Felipe VI. Y digo Casa del Embajador porque allí es donde firmó. La plebe que quería firmar lo tenía que hacer en la Embajada Belga, haciendo cola.

SANCHEZ TERRORISMO

Pablo Iglesias fue calmado: dio su pésame y terminó el tuit pidiendo la unión de todas las fuerzas políticas. Un final claramente bonito para aguantar el chaparrón de críticas por no formar parte del Pacto Antiterrorista.

IGLESIAS TERRORISMO

Y Alberto Garzón, una vez mas, fue el que menos protagonismo le dio al atentado. Un mensaje cordial y su predisposición a seguir informándose sobre el suceso. Garzón estuvo más activo el día 21, entre el accidente (día 20) y el atentado (día 22) para poner una querella criminal contra Mariano Rajoy por apoyar el nuevo pacto UE-Turquía. Se podría haber marcado, tras el atentado, un “os lo dije”, pero no lo ha hecho. Bonito gesto moral, aunque podría haber abierto el debate en lugar de que esta querella quede en el olvido hasta que el tribunal anuncie que la desestima.

GARZON TERRORISMOGARZON QUERELLA RAJOY

Pero esto no ha sido lo único que ha pasado esta la semana, ha habido, para mí, dos grandes momentos más:

De todos es sabido que Pedro Sánchez tuiteaba como un adolescente hace 5 y 6 años. Contaba cómo se sentía y lo que iba a hacer en cada momento. Eran los inicios de Twitter. Nadie sabía para qué servía: ¿Seguir a personas? ¿Mensajes limitados en caracteres? ¿No se pueden subir fotos?

Así que Pedro Sánchez, haciendo su papel de chico simpático, atractivo y sonriente de la clase, escribió un tuit por el décimo aniversario de la red social, haciendo uso del humor contra sí mismo, que, en boca de los guionistas de Los Simpson, es el humor que demuestra inteligencia. Aunque no sé si ellos lo decían irónicamente…

SANCHEZ TWITTER

Y la otra historia curiosa fue la que ocurrió con Pablo Iglesias y el Hospital del Sureste de Madrid situado en Arganda del Rey. No le atendieron por la fuerte crisis con Errejón, no, tan solo por un cólico. Iglesias acudió al hospital, donde pasó toda la tarde en Urgencias. Al salir, no lo dudó, lanzó un mensaje, que escondía entre líneas, uno de los fieles ideales de la izquierda: lo público siempre es mejor y más justo:

IGLESIAS HOSPITAL

El día en que tenga un hijo, que se llamará obviamente Pablito Jr., el líder de Podemos será de esos que se harán selfies con el resto de los padres de la clase, dentro de la escuela y en las excursiones. Ya me lo imagino: “Cuando la excursión la organiza un colegio público, los cerdos de la granja escuela huelen mucho mejor”.