FILM STILL - ROOM

Room (Universal Pictures)

-Tú vas a amarlo. -¿El qué? -¡El mundo!

La primera recomendación necesaria para acometer el visionado de Room es saber lo mínimo posible de su argumento. Dejarse descubrir por ella, por las soberbias actuaciones de Brie Larson y la sorprendente actuación del joven Jacob Temblay. Por lo tanto, voy a evitarles el más mínimo spoiler, pero no puedo evitar venderles una de las mejores películas de la temporada. Probablemente hayan oído hablar de ella y de su tormentosa sinopsis, pero es preferible saber antes que su argumento que se encuentran delante de un film claustrofóbico, angustioso, aterrador, impactante y, por encima de todo, apasionante.

Sí podemos hablar de las sensaciones que transmite y cómo llega a dichas sensaciones: hay dos caminos para mostrar una historia tormentosa, aquel que se excede en su muestrario para implicar el estado emocional del espectador y aquel que muestra con el mayor realismo posible lo ocurrido. En el primer caso, tenemos el ejemplo de Precious (Lee Daniels, 2009): Una joven con gran sobrepeso, de color (sí, es algo que superar en el film), embarazada de su segundo hijo, pobre, que no sabe ni leer ni escribir, y recibe un brutal maltrato por parte de su madre. Una historia realmente morbosa, que parece hecha bajo una fórmula amarillenta y sensacionalista, y que Lee Daniels acomete como si fuese un telefilm, subrayando a los espectadores todos aquellos momentos donde han de sentirse sobrecogido, provocándole la catarsis fácil y jugando con sus sentimientos. Una bacalada infame que se olvida tan rápido como de forma proporcional hace al espectador enjugar sus lágrimas.

Por otro lado, tenemos el ejemplo de ¿Qué fue de Baby Jane? (Robert Aldrich, 1962) donde una pareja de hermanas que trabajan de actrices (una tuvo éxito de joven, la otra en edad adulta justo cuando su otra hermana está decayendo de popularidad) llegan a tal grado de envidia y malestar entre ellas que una acaba atropellando a la otra, dejándole lisiada y después cuidando de ella. Aunque “cuidar” de ella no es la mejor definición: ya que le manipula y maltrata a placer, alejándola del exterior y provocando que viva en un tormento continuo. ¿Es una historia morbosa? Sin duda: pero Aldrich la muestra de forma realista, creando un ambiente claustrofóbico que parece natural, dándonos entrada a una casa donde están pasando cosas enfermizas que realmente pueden pasar en la vida real. La representación de la locura en ¿Qué fue de Baby Jane?, acompañada de una interpretación colosal de Bette Davis, sobrecoge al espectador y hace que no pueda olvidar nunca semejante historia. Es por ello por lo que está considerada una de las mejores películas que se hayan hecho en Estados Unidos.

Room nos lleva al segundo ejemplo. Muestra una historia morbosa con realismo, sin enfatizar en aquellos momentos que ya sobrecogen de por sí, sin mostrar al espectador toda la violencia y dolor que pueda implicar dicha historia. Lo hace en dos partes bien diferenciadas: si en la primera hora muestran el conflicto, en la segunda hora muestran sus consecuencias. Y si bien esa segunda parte, aun siendo de calidad, no está tan a la altura de la primera, es porque su primera hora es sin duda una de las más apasionantes que nos ha dado el cine en los últimos años. El horror que muestra Room, sin ser desagradable, a través de una preciosa relación entre madre e hijo, permanecerá en nuestro recuerdo durante mucho más tiempo que el transcurrido en el visionado. Room muestra algo duro y sobrecogedor, pero no tiende al sensacionalismo: simplemente nos muestran un punto de partida realmente potente y nos guían con mano firme con él sin atacar nuestras emociones.

No creo que tenga ninguna posibilidad en los Óscar más allá del premio claro a mejor actriz a una Brie Larson soberbia. Pero es sin duda una de las candidatas más notables de esta ceremonia, incluso para el que aquí suscribe puede ser la mejor de las nominadas a Mejor Película. Un film que es mejor descubrir por uno mismo y que apasionará a cualquier espectador ávido de historias sobrecogedoras bien escritas. Room, durante la mayor parte de su metraje, es soberbia. Y por tanto, obligatoria.

(Si a pesar de mis recomendaciones quiere ver el tráiler para terminar de saber si le interesa o no, lo dejo aquí