Sylvia_plathSe hablaba un día en clase de una frase o cita de Alejandra Pizarnik que no recuerdo exactamente, pero algo decía de que “sentía demasiado”. Un I feel too much  que a mí no podía más que recordarme y devolverme a la poesía de Plath.

Haciendo un recorrido breve por la Antología de Sylvia Plath me detuve, sin saber muy bien porqué, en los poemas que — según el índice— pertenecían al libro de Winter Trees. En esta antología se incluyeron algunos de los poemas más famosos de este último libro póstumo de Plath. Cabe destacar que este fue editado por Hughes —su marido—, por lo que probablemente alguno de los poemas incluidos haya sufrido alguna modificación. Entre los citados poemas estaban: Gigolo, Brasilia, Winter Trees, Prudah, Childless Woman y los increíbles Lesbos y Three Women.

Estos son de los últimos poemas escritos por Plath, y sin duda,  exhalan intensidad, sentimiento, furia. Con un lenguaje abrupto y llano, pero desesperadamente feroz y rebelde, la poetisa nos relata temas cotidianos desde la perspectiva de una mujer espiritual, política, encerrada en el rol femenino establecido en los años 50 y 60. Un tono amargo recorre versos que conforman semi rimas entre sí. Un dolor profundo e hiriente que atraviesa al leer su poesía póstuma, que sin duda, fue edulcorada o limitada por la edición de Hughes. Se tratan temas tan dolorosos para Plath como el hecho de ser mujer, como ser, subyugada al hombre:

There is nothing to do with such a beautiful blank but smooth it./ Name, house, car keys, / The little toy wife¾ / Erased, sigh, sigh.”

El hecho de tener que ser madre, la idea de que al ser mujer el fin es quedarte embarazada y sufrir esa agonía que tiene que ser conceptualizada como milagrosa:

“There is no miracle more cruel than this./ I am dragged by the horses, the iron hooves./I last, I last it out. I accomplish a work.”

La vergüenza y el dolor del aborto, la queja por el estigma de la mujer estéril, erigida como inservible o sin un sentido de vida:

I am bled whit as wax, I have no attachments./ I am flat and virginal, which means nothing has happened.”

Todo contrapuesto al increíble miedo a ser madre, a traer a dulces e inocentes niños a este mundo cruel y terrible:

It is a heart, / This holocaust I walk in, / O golden child the world will kill and eat.”

Otro tema recurrente es la protesta contra la idea de la mujer perfecta, que tiene que sobrevivir a estos sacrificios de su cuerpo (embarazo), además de estar subyugada a la muerte lenta de su cuerpo joven enclaustrado en el rol social y en el matrimonio, como se refleja en poemas como Temores y Detective.

Toda esta protesta incrementada y aumentada por el hecho de tener, como mujer, que sobrevivir a estas injusticias, y por convención social, vivir redimida a un compañero de vida —hombre— incapaz de entender a la mujer, de ayudarla a sobrevenir todos los obstáculos impuestos. Protesta contra la estoicidad que tiene que vivir el género femenino ante los abandonos e insensibilidades del género masculino.

You acted, acted, acted for the thrill./ The impotent husband slumps out for a coffee.”

Plath propone un esquema claro de las incongruencias e injusticias que la sociedad impone al rol femenino. Una protesta ardua y rebelde, poemas agrios, intensos y duros que se erigen como lemas feministas vigentes aún hoy en día. Se convierte la autora en el símbolo de la muerte espiritual de un ser sensible subyugado, sometido y dominado, por una sociedad, un rol impuesto, por la figura de esposa y madre.

I should sit on a rock off CornWall and comb my hair.

I should wear tiger pants, I should have an affair.

We should meet in another life, we should meet in air,

Me and you.

Meanwhile there’s a stink of fat and baby crap.”

 

Antología de Sylvia Plath. Colección Visor de Poesía. Visor Libros, Madrid (2003)