El ano es el mejor de los agujeros. Siempre escondido, hasta cuando habla no se expresa con claridad. Tira la piedra y esconde la mano (o el gas). Algo que hacen muchos cuando se les rebate con hemeroteca. Yo haré la mía propia de lo que ha sido un 2015 cargado de emoción.

Dejamos un año que empieza y acaba en alerta.

En el plano internacional, enero fue un mes caótico. Unas elecciones generales griegas profetizaban el fin del mundo tal y como lo conocemos. Los comunistas llegaban al poder, dejando en segundo lugar a los conservadores (Nueva Democracia) y ‘matando’ a los socialistas (PASOK). Un proceso que enfrentó a muchos y que terminaría en tablas -con unas elecciones griegas que se repitieron y que volvió a ganar Syriza, pero con un gobierno que terminó aceptando las medidas que exigía la Unión Europea-. El año no ha terminado ni mucho menos mejor, los atentados de París y la crisis de los refugiados hicieron que todos mirásemos, aunque fuera muy por encima, qué era eso que llaman Siria y por qué términos como Estado de Bienestar y democracia allí están en desuso, no como en Alemania, Francia o el resto de países europeístas y yanquis. Triste desenlace el de la crisis de los refugiados, al menos de momento. Ya son pocos los que se acuerdan de la imagen del niño muerto en la playa que tanto nos conmocionó y nos cerró el apetito aquel día.

nino-sirio-fin-de-ano-caverna-grafica

Foto de DOGAN NEWS AGENCY

En enero en nuestro país, Repsol paralizaba las prospecciones en Canarias -y eso que el gobierno autorizó a la empresa a seguir con ellas, en contra de las recomendaciones de los ecologistas-. Por lo que tan solo fue una especie de victoria sin conciencia, una consecuencia involuntaria de los intereses financieros, que el ecosistema del archipiélago seguro que todavía agradece.

Por lo demás, en nuestro país tampoco hemos estado para tirar cohetes. También en enero se inició una guerra absurda, orquestada por los partidos políticos y los medios de comunicación, para conocer con quién iba cada uno en las elecciones en Grecia. El país heleno no ha causado nunca tanta expectación en nuestro país ni en las clases de Filosofía Antigua ni en las de Historia del Arte Clásico. Ni siquiera la selección de fútbol griega copó tantas portadas cuando ganó la Eurocopa de 2004.

El éxito de Syriza sirvió para que Iglesias, Errejón y un roquero Monedero, llenaran la Puerta del Sol con la autodenominada “Marcha del Cambio” que abrió todos los informativos. Menos mediático, pero aun más importante, fue el incremento de las protestas de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C. Querían que el gobierno presionase a las farmacéuticas para que estas fabricasen un genérico de su nuevo medicamento, capaz de curar esta enfermedad mortal. Vamos, que protestaban porque querían recibir la pastilla que evitaba que murieran. ¿Qué locos verdad? Hoy en día ha sido admitida a trámite una petición de esta plataforma en el Parlamento Europeo, para mejorar las condiciones de los enfermos y el acceso a los fármacos. Se debatirá probablemente en marzo, una buena noticia para 2016.

La corrupción también atizó fuerte. Principalmente Urdangarín y la Infanta Elena –que volverán a ser noticia durante todo el mes de enero por la apertura del juicio- y un Bárcenas que alborotó al personal cuando salió de prisión, pero al que ya ni una cámara de televisión le sigue ni siquiera cuando acude puntualmente al juzgado a ‘fichar’. Rodrigo Rato también ha sido una estrella de televisión. Al nivel de Bertín Osborne y su nuevo programa en TVE.

Todos estos serán protagonistas o, como mínimo personajes secundarios, en los juicios que empezarán el próximo año: Gürtel, Caja Madrid, fortuna Pujol, falsos ERE, caso Noos,… ¿y la Púnica? Pues seguro que también. Un calendario que invita a comprar palomitas si te vas a quedar en casa, y tomates si prefieres verlo desde la puerta del cualquiera de estos juzgados.

Pronto llegaría el final de la campaña. Sí, el final de la campaña electoral de las elecciones generales, que empezó más o menos en septiembre. Quizá ya nos las recuerdes, son las culpables de que no tengamos aun presidente del Gobierno, y que empezaron a mediatizarse nada más formarse los nuevos gobiernos autonómicos y municipales.

Sin ánimo de desgastar mis teclas con otra reflexión interpretando lo que han querido decir los españoles con su voto o su ‘no’ voto, o los posibles pactos que pueda haber o incluso la repetición de las elecciones, quiero hablar de las modas. Pedro Sánchez estaba de moda, su “elegante pero informal” sonrisa y vestimenta, sus abrazos con Susana Díaz en Andalucía y sus agradables charlas con Felipe González -que parece que anda escondido esta última semana después de vomitar en campaña sobre Podemos y el PP-. El pobre Pedro ahora está acorralado, ha pasado de héroe a villano. De constructor a destructor, de guaperas a “tus resultados son muy malos” como dice Eduardo Madina, despechado tras no obtener escaño. Pedro tiene a medio partido pidiendo su cabeza y a la oposición presionándole para que defina la postura de su grupo parlamentario. Suerte que Patxi López tiene la cabeza fría -claro, es más del norte- y ha puesto un poco de sensatez: “estamos dando un espectáculo lamentable a nivel de partido”.

Bajo los focos siempre ha estado la cuestión secesionista, un teatro sin precedentes en Cataluña. Un sentimiento independentista, en mayor o menor grado, aprovechado políticamente de los pies a la cabeza, empezando por CDC y Artur Mas, convirtiéndose al separatismo radical; y terminando por las CUP, que han tirado su integridad a la basura, según los resultados de las votaciones de la asamblea del pasado domingo. Por otro lado ha estado el PP y Ciudadanos jugando al “vamos a obviarlos a ver si desaparecen”, el PSOE queriendo resolver el problema llevando el Senado a Cataluña y Podemos dándole vida a la expresión ‘camaleonismo político’ con su discurso cambiante desde las Elecciones Catalanas de septiembre hasta ahora.

Un año que, sin duda, acaba con el nacimiento de otra moda más en política. 2015 empezó con “acabar con la casta”, siguió con “la nueva política es para hablar” y ahora ha terminado con “hay que tener altura de miras”. Todos las han usado –unos más que otros- y todos las han apuñalado. Podemos ha pactado con la “casta” del PSOE; Ciudadanos ha jugado a dos bandos con la “nueva política” del PSOE y el PP; el PSOE se ha acercado a Podemos, después de llamarles populistas, y ahora reniegan de ellos; y el PP sigue a lo suyo: “yo voy a hacer leyes como me salga del ‘arco del triunfo’, y si no estás de acuerdo con los textos que redacto -que son divinos, sagrado verdades absolutas de lo que necesita España y que representan perfectamente a todos, pero sobre todo, intocables- es que estas a favor del terrorismo, o de separar España, o eres comunista, o quieres destruir el Estado, o eres utópico y populista y lo que pasa es que no tienes experiencia”.

portada-abc-fin-de-ano-carverna-grafica

Portada de ABC del jueves 31 de diciembre de 2015

Y todo esto es cierto, salvo algunas cosas (más que no he dicho). En cualquier caso, algunos lo resumen como un año malo para las bolsas, malo para la credibilidad política, malo para el clima,… Yo quiero pensar que ha sido un año de destape, de abrir los ojos a la gente, sobre todo a aquellos que pensaban que la Cumbre del Clima de París iba a hacer recapacitar a muchos países sobre la importancia del medio ambiente, cuando las ya moscas sobreviven incluso en el mes de diciembre en España.

Cierro 2015 con una felicitación y un consejo: Para este 2016, leed mucho la prensa, pero ante todo, contrastad la información con distintos diarios y televisiones. Es un consejo en imperativo para el que quiera seguirlo. Feliz año y cuidado con lo que dicen los anos, sobre todo después de noches como la de hoy. Os dejo la portada de ‘La Persona del Año’ según la revista TIME.

persona-ano-caverna-grafica-fin-de-ano