Durísima realidad:

C.1 Calcular el ritmo de lectura de distintos presentadores de informativos y  C.2 de las locuciones de un bloque de telediario.

Para realizar este entretenido ejercicio obligatorio de clase es necesario tener en cuenta algunas nociones básicas como la propia fórmula básica de contar las palabras básicamente durante un tiempo básico y luego hacer una operación de matemática básica. Que enuncia que: (Número de palabras de la lectura) multiplicado por 60 y dividido por (Tiempo en segundos) En resumen: V.L. = (Pal.) x 60 : (Seg.) El resultado que obtengas será el número de palabras por minuto. Por lo tanto, podemos calcular el ritmo de lectura de acuerdo a dicha fórmula. Algo completamente inútil, estéril y hasta ofensivo hacia la labor periodística. Contando con material de primera mano es posible saber a qué velocidad canta un presentador de noticias. Algo asombroso y terriblemente útil a la hora de desempeñar una labor periodística en condiciones. No nos engañemos, sin esta habilidad publicada en la página oficial de la Universidad Complutense de Madrid como objetivos básicos uno no puede ser periodista. Vamos, que ni en broma. Así mismo, pese a que el ejercicio pretenda explicar de alguna manera que en Periodismo todo es matemático, exacto y preciso; esto no quiere decir que dichas fórmulas sean utilizadas en la práctica. Por lo tanto, su propia formulación y realización es un esfuerzo vacío. ¿Tiene sentido alguno HACERLE PERDER EL TIEMPO a un aplicado alumno que a duras penas puede comer porque se gasta su dinero en libros y fotocopias para intentar tener un poco de cultura? Sucede que en Periodismo, el profesional más que amoldarse a las normas y a lo que se le exige debe dejarse llevar por su intuición y su propia experiencia laboral. Rozar la ilegalidad. Esto quiere decir que en Periodismo todo es adrenalina, para nada inmovilismo. Aunque existen excepciones. Pondré un ejemplo que nos ayudará a entender por qué me dio un ataque de histeria hace doce horas, pero antes dejaré una pregunta en el aire: ¿Un periodista como David Jiménez hubiera contado las palabras que decían los infames presentadores de televisión para realizar este ejercicio?

No. Lo más probable es que se las hubiera inventando. Como tengo pensado hacerlo. Entonces, ¿esto le hace ser un mal periodista? No: sólo pragmático y sobre todo menos imbécil que Sergei Ivánovitch que las he contado todas como un jodido estúpido. En Periodismo uno debe ser pragmático y perspicaz y saber cuando está perdiendo el tiempo. No obstante, y debido al respeto que le tengo a la comunidad educativa, y pese a que de por sí este infame e ingrato ejercicio carece de sentido y, a su vez, me ha producido urticaria y un leve derrame cerebral, he hecho los deberes. Somos profesionales aplicados y muy bien aseados. Respondiendo a esta pregunta: ¿Qué sucedió con El Mundo de 2014 cuando Pedro J. Ramirez abandonó la dirección del propio periódico que él mismo fundó? Sucedió que le cayó el pastel a tal semejante y valiente hombre de hermoso porte y de nombre Casimiro Abadillo. ¿Qué hizo semejante caballero con un periódico líder como El Mundo? Simplemente echarlo a perder. Y el ávido lector se dirá, ¿por qué? Y la respuesta será evidente: porque Casimiro Abadillo contaba las palabras del telediario que le mandaban en clases de Periodismo.

No obstante, y pese a que no sea de buen gusto manifestar cualquier idea intelectual con moraleja o moralismos –somos lo suficientemente adultos cómo para determinar nuestro propio camino– la moraleja es que luego, gracias a la propia configuración natural del Periodismo, dicho periódico fue parar al mano de David Jiménez, compañero de profesión que está haciendo un trabajo de élite con El Mundo. Así mismo, no rechacemos a los periodistas que ya tienen sus años. Pedro J. Ramírez abrió uno de los periódicos más importantes de la actualidad y que lo será, como mínimo, varias décadas más, El Español. Periódico en el que no envié curriculum porque los periodistas de verdad no envían currículums, ¡se lanzan a la aventura!

Por último, debe ser rotunda mi posición: Contar palabritas de presentadores es un verdadero insulto hacia mi dignidad, amor propio; y lo que es peor, hacia mi propia profesión, así pues, señor profesor mío hermoso hijo de la gandísima puta la re concha de tu madre, no me jodas con semejantes cojudeces que un día de estos cojo y les cuento a todos cómo te llamas. Por favor, estimado, no sea una persona indecente. Admita que lo único que ha hecho ha sido copiar y pegar lo que ponía en el programa y no ha dado ni pautas ni ha explicado nada. Sus clases son como pescar con un arpón en el corazón.

 

 

Epílogo desquiciado:

C.1 Calcular el ritmo de lectura de distintos presentadores de informativos y C.2 de las locuciones de un bloque de telediario.

¿QUÉ? ¿CUÁNDO? ¿CÓMO? ¿QUIÉN? ¿POR QUE?

  1. Sí, chaval, a perder el tiempo, como responder a estas cuestiones tan ingratas.
  2. En menos de hora y media… y eso que has tenido como mínimo una semana, pero te crees guay o algo así y lo dejas todo para el último día. ¡Sergei Ivánovitch eres tan ruin mezquino y deleznable…! Me han dicho, oh puerco latino, que a veces publicas un borrador y luego lo editas. ¿Crees que no me doy cuenta? –Oye tío, eso no es así. Jamás me habían llamado algo semejante… –Claro que es así, ¿te crees que nací ayer? Así nunca podrás ser un Periodista Samurai –Oscar, no seas así venga va… –No tronco, hasta los putos cojones que hagas lo que te da la gana. ¡ESTO ES ESPAÑA! –Que no tío, que me he equivocado. Lo siento. No volverá a ocurrir…–Nono tío, que dijiste que ibas a escribir periodísitco esta semana y estás haciendo el tonto. –¡PERO TÍO ENTIÉNDEME TÍO, ESA MIERDA TÍO DE TELEVISIÓN TÍO ME HA DEJADO SUBNORMAL PERDIDO, TÍO! -Vale, vale, pero despáchame eso cuanto antes. –¡TÍO QUÉ NO LO VES CLARO TÍO, QUE NO PUEDO PENSAR, TÍO, QUE AHORA SOY IMBÉCIL FEMINAZI! -Eso lo sabíamos todos ya, no tiene elemento noticioso. Ergo, no es periodístico, ateo… –Bueno, bueno, ¿cuándo nos tomamos unas birras, eh tío, qué me dices el viernes nigth? –TRONCO EL PUTO ARTÍCULO –Voy voy…
  3. Publica un post en Facebook pidiéndole ayuda a alguien, seguro que alguien se apiada de tu alma y te ayuda, Sergei.
  4. Yani Leó por ejemplo…
  5. Porque la vida es así. Chaval, no la he inventado yo.

Fuentes dolorosas:

 

Como todo buen periodista adjunto fotografías (aunque más bien para que vean a qué grado de perversión puede llegar el ser humano: menuda bazofia:

guarrada 1

Guarrada número 1

 

guarrada 2

Guarrada número 2