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Chappie. Sony Pictures.

Desde la aparición de Neill Blomkamp en el mundo de la dirección cinematográfica la ciencia ficción ha tomado un sentido algo diferente al que conocíamos hasta ahora. Neill, sudafricano nacionalizado canadiense, utiliza el recurso de la sci-fi para llevar a cabo algún tipo de denuncia o, incluso, estudio social.

En su primera película, District 9, encontramos un crudo retrato del racismo más radical, racismo que el observó en su infancia en Johannesburgo. En Elysium, saltamos de un tema a otro que se encuentra en rabiosa actualidad, la sanidad para unos pocos. Sin embargo, en Chappie nos encontramos ante el retrato de la evolución de una conciencia a través de una historia de inteligencia artificial.

La inteligencia artificial no es un tema novedoso en el cine, dista mucho de serlo, no obstante, Blomkamp le da otra vuelta de rosca haciendo un estudio bastante fiel de lo que la personalidad propia y el entorno que nos rodea puede moldear una mente de una forma concreta. Con una mezcla de la sensibilidad de El hombre Bicentenario, y la crudeza pero también algo del humor que caracteriza a sus películas, este director nos enseña que la fórmula de una historia de un robot más humano que el propio ser humano y las consecuencias que conlleva la evolución del mundo tecnológico aún funciona.

Sony Pictures

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Chappie es la historia de un robot con conciencia propia que se ve envuelto en un mundo violento que, como el propio Bomkamp comentó en la conferencia de prensa, podría ser perfectamente Johannesburgo en la actualidad, y como esto repercute en su forma de ser, en su forma de actuar, sin dejar de lado quien es como individuo, a pesar de haber sido creado por algo externo (Dev Patel como ingeniero y creador de los robots policías que tanto éxito aportan al servicio de policía).

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Sony Pictures

Aunque apuntar al personaje de Hugh Jackman como el malo de la película sería fácil, dista bastante de serlo, ya que como hemos comprobado sobre todo en District 9, Neill no busca un malo concreto, sino la demostración de la complejidad del mundo actual y de como actúa cada uno según su forma de ser. Vincent (Jackman) es un hombre profundamente religioso, antes militar, ahora ingeniero, cuyo diseño perdió frente al de Deon (Patel) y que teme y por tanto condena algo como la inteligencia artificial, lo que le hace profundamente cruel frente a Chappie. El personaje de Sigourney Weaver es el máximo representante del capitalismo, busca el éxito de su empresa por encima de otro. En el otro extremo encontramos al dúo de Die Antwoord. Ninja y Yo-Landi representan la parte baja de la sociedad, los parias, los criminales que buscan mejorar su vida y sacar provecho de Chappie.

Sharlto Copley repite una vez más como actor fetiche de Neill, esta vez sin la cara visible, ya que la voz y los gestos de Chappie le pertenecen, demostrando así que es un actor más que capaz para llegar a la gente incluso siendo un robot cuya expresividad parece a primera vista limitada. La sorpresa en las actuaciones son las que nos ofrece Die Antwoord, que si bien representan el mismo personaje que cuando se encuentran en su papel musical, no lo hacen nada mal, además la introducción de sus canciones en la película se encuentra de una forma muy natural, de ambiente, de banda sonora, sin forzar, lo que hace que el mundo Zef que crean forme una parte importante de la película.

Sony Pictures

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En definitiva, aunque Neill Blomkamp no alcanza ese nivel de novedad y expectación que creó con District 9, ha sido capaz de crear una historia de A.I. que llega al espectador y mide perfectamente los momentos de acción y de drama de una forma que no supo manejar en Elysium. Personalmente decir que la película me gustó y animo a la gente a conocer a Chappie, que se unirá a sus robots favoritos justo al lado del recientemente conocido Baymax, ya que dibuja perfectamente la inocencia de un niño y como interactua esta con un mundo de violencia que no consigue comprender.

Más allá de la película

Sony, haciendo alarde una vez más de su maravilloso trabajo en el ámbito de marketing, nos regaló, a aquellos que tuvimos la suerte de cubrir la película, un momento único en el mundo de la prensa.

La primera conferencia holográfica, gracias a la cual pudimos conversar con Hugh Jackman y Neill Blomkamp a pesar de encontrarse estos en Berlín.

Conferencia holográfica. Sony Pictures

Conferencia holográfica. Sony Pictures

Dejando a un lado la increíble calidad de los hologramas de ambos, que podéis comprobar en las fotografías, destaca la simpatía de ambos y las interesantes ideas que se aportaron sobre Chappie gracias a las acertadas preguntas formuladas.

Por un parte, destacar que es gracias Hugh Jackman por lo que sabemos todo el trabajo que le llevó a Sharlto Copley crear a Chappie, ya que antes de que el australiano nos lo contara, se desconocía que el trabajo de capture motion también había corrido de su cuenta.

Neill Blomkamp insiste en la necesidad de dar visibilidad a los problemas de su país, y añade con humor ácido que la violencia a la que nos exponemos con esta película es nada más y nada menos que la realidad actual de Sudáfrica, nada de un futuro distópico que muchos se empeñan en ver.

Conferencia holográfica. Sony Pictures

Conferencia holográfica. Sony Pictures

Hugh Jackman solo tiene buenas palabras para el director, afirmando que aceptó el trabajo nada más saber que Blomkamp era el que se encontraba tras él, y contando maravillado que el concept art y las miniaturas que después dieron paso a todas las creaciones de la película salieron de la mente y de la capacidad creativa de Neill.

La atípica rueda de prensa en la que se incluyeron bromas de todo tipo por parte de los entrevistados, como cuando Hugh Jackman expresó su preocupación a ser hackeado o que siendo holograma no se disfruta tan bien de la comida española, terminó con la acertada pregunta a Neill Blomkamp sobre el estilo que imprimirá a Alien V, n la que el director garantizó que como fan se atendrá al universo creado por Ridley Scott con la máxima fiabilidad posible.