sesi-garcia-caverna-grafica-perfume-hablarQuien haya dicho o pensado que la poesía española se aproxima peligrosamente a la decadencia nunca estuvo más equivocado. Sesi García García, graduado en Estudios Hispánicos por la UAM y antiguo asiduo del Bukowski Club, estrenó su segundo libro, “Otro perfume de hablar” (Eirene Editorial) el pasado mes de noviembre, tras haber publicado en 2012 su ópera prima, “Tabaco de liar” (Ediciones Canalla). En él puede apreciarse una poesía madura y madurada en la que se distinguen claras influencias de grandes autores de la Generación del 50 como Jaime Gil de Biedma, pero con un estilo renovado y adecuado a la realidad más actual.

Abrir “Otro perfume de hablar” es como iniciar un viaje. En realidad, la lectura completa del poemario podría equipararse a realizar un viaje completo, nómada, profundo, en el que se recorren al mismo tiempo España, la anatomía ajena y el propio alma. Dividido en tres partes bien diferenciadas, de las cuales la segunda quizás sea la que más densa resulta (también debido a que es la más extensa), rinde homenaje a la vida cotidiana encarnada en la familia (en poemas como “Lelo”, dedicado a la figura del abuelo y que se alza como una de las mejores composiciones del libro), la amistad, el amor, los viajes o los estudios.

Leer a Sesi García es romper Segovia o Madrid contra un colchón mediante empellones de belleza (“Quién no bebe el calor de su ciudad / porque habita Segovia desde dentro”); como hacer el amor en cada rincón de la geografía castellana, y no necesariamente en modo estático. Es hacer parada en multitud de albergues donde todo el tiempo uno se ve acompañado por los ritmos del jazz, del mambo y del flamenco. Tomando la juventud madura como premisa, en cada uno de los poemas uno se siente acostándose rojo y corpóreo y levantándose empapado de luz blanca que entra por la ventana y le da en la cara de lleno. Es contemplar los campos de Castilla a través de la ventana de un vagón de tren que te recorre por dentro tras haber alcanzado el clímax, invadiéndote un desasosiego más bien próximo a la tranquilidad existencial.Sesi-Garcia-Otro-perfume

Mediante incluso la alusión directa a sí mismo, fórmula que recuerda al “Para que yo me llame Ángel González”, el poeta se desnuda y nos muestra todo lo que pueda parecer que alguien esconde desde una paradójica humildad que hace que quedemos aún más atónitos si cabe ante la genialidad que destilan cada una de sus palabras y la musical cadencia de las mismas. Tal y como describe Diego Medina Poveda en el prólogo del libro, (“De las transparencias de otras voces ha nacido la voz propia de un poeta tan joven como un tempranillo que en la boca a reserva sabe”) es equiparable a saborear un buen vino, está pensado para recrearse en sus matices. Parece que cada uno de los versos lleve escrito el nombre de quien lo lee y, si este es una mujer, se sentirá protagonista, al mismo tiempo única y todas las mujeres del mundo.

En esencia, Sesi García consigue hacer de la vida una sinestesia propia en la que el carmín de los labios se degusta con los ojos y el tacto se vuelve fotografía para deleite de la memoria.