Si algo ha sido impulsado por Internet, eso ha sido la creación de miles y miles de leyendas urbanas acerca de infinidad de cosas. Por supuesto, los videojuegos debían estar presentes en todo esto y, si bien muchas no son más que historias terribles adaptadas, lo cierto es que hay alguna que otra que fue algo más allá.

No estamos hablando de niños muertos jugando Majora’s Mask o musiquitas de Pueblo Lavanda. Esta es una historia de la que, a dia de hoy, se sabe tanto como al principio: nada.

 

Polybius, según la historia, fue un juego de máquinas de arcade supuestamente diseñado por Sinneslöschen (una compañía misteriosa de la que no se sabe nada y que a dia de hoy, no existe) que aparecieron en algunos salones de juego de Portland, Oregón, en 1981. Al parecer, el juego resulto ser tremendamente popular, formándose enormes colas y discusiones para ver quién era el siguiente jugador. Al cerrar las recreativas, unos hombres de negro llegaban y sacaban algunos datos desconocidos de la máquina.

Los jugadores llegaban a sufrir alucinaciones, insomnio, pérdidas de memoria, pesadillas y amnesia. Algunos dejaban de jugar para siempre (y uno, según lo conocido, se volvió un activista anti-videojuegos).

Las pocas máquinas existentes serían rápidamente retiradas tras la muerte de un joven por ataque epiléptico, siendo su localización actual prácticamente imposible. En 2011, una persona desconocida alegó haber encontrado una máquina de Polybius en un almacén de Newport. El juego no fue encontrado después de los avisos, aunque se dice que fue movido y que ahora está en algún lugar de Portland.

 

¿Qué tiene todo esto de cierto? Es difícil saberlo. Algunos dicen que Polybius solo fue un prototipo de el juego de Atari, “Tempest“, ya que, según la información recopilada, el juego era similar, sobre todo por el hecho de que Tempest también podía producir ataques epilépticos, al estimular la zona cerebral dañada por la enfermedad. Otras personas simplemente dicen que es un mito creado por internautas. Por último, y como no podía ser de otra manera, está quien afirma que todo era un experimento secreto del gobierno de EEUU.

 

De todos modos, la idea de una máquina recreativa diseñada por el gobierno de Estados Unidos para lavarle el cerebro a jugadores con mensajes subliminales y colores brillantes suena como algo estúpido, ¿verdad? No tanto.

 

Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando EEUU y la URSS competían por ser la superpotencia mundial más poderosa, los Estados Unidos comenzaron una maniobra secreta conocida como Operación Paperclip, destinada a reclutar científicos nazis, los cuales habían profundizado en métodos de tortura y lavado de cerebro. Con su ayuda, los Estados Unidos habrían comenzado a estudiar medios para el control mental bajo  varias operaciones con nombres en clave: Bluebird, Artichoke, y, la más importante conocida,  MK Ultra.

Usando instituciones públicas, la CIA comenzó a usar señales eléctricas en civiles, así como diferentes drogas, sobre todo LSD, intentando conseguir un “suero de la verdad”. Los experimentos ocurrieron entre los años 50 y los años 70, sin embargo, historias nuevas serían reveladas mucho después, como cuando en 2009 se indicó que el envenenamiento masivo del pan en poblado francés de Point-Saint-Esprit en 1951 fue parte del programa de armas biológicas llevado a cabo dentro del proyecto de la CIA.

La importancia y presión de los experimentos era tal que llevó a varios miembros de la CIA a dejar el programa, como Frank Olson, especialista en armas biológicas que abandono el MK Ultra y murió días después, por causas que habían sido indicadas como suicidio en los años 50, solo para ser desmentido en 1994, indicando que el científico había sido drogado por la CIA, golpeado y lanzado por una ventana. Esto no hace más que recordarnos el secretismo con el que eran llevadas las acciones de estos proyectos, llegando a tener que eliminar a los agentes por miedo a que hablaran.

Otros proyectos fueron descubiertos, como la Operación Midnight Climax, en la que el gobierno abrió burdeles en los que se drogaba a los clientes y se grababan los efectos.

 

Parece impensable que todas estas atrocidades relacionadas con el gobierno pudieran relacionarse con el inofensivo mundillo de los videojuegos: nada más lejos de la realidad, el gobierno también ha tenido contactos con éste.

 

En 1980, Atari sacó al mercado “Battlezone“, un juego de tanques programado por Ed Rotberg, que usaba gafas 3D, convirtiéndolo así en el primer juego de realidad virtual. Un mes después, desde las oficinas del ejército de Estados Unidos, se contactó con Atari para que hicieran una versión especial de su juego, pensada para entrenar a los soldados.

Esta alianza ocurrió meses antes de que supuestamente las máquinas de Polybius aparecieran, las cuales se cree que  también fueron programadas por Ed Rotberg.

 

Según entrevistas con personas que supuestamente jugaron a Polybius, el juego presentaba colores radiantes que giraban, formas geométricas superpuestas, objetos cambiantes, brillos y alteraciones del tiempo en las que parecía que el juego iba más rápido o más lento, efectos encontrados en viajes de LSD. Los efectos negativos que supuestamente el juego causaba en los jugadores eran similares a los sufridos por personas con trastorno por estrés postraumático, trastorno que los civiles tratados en el MK Ultra padecían con suma frecuencia. Según la prensa local de la época, algunos jóvenes estaban siendo convertidos en “zombis” que actuaban “como si estuvieran muy borrachos y sobrios al mismo tiempo”, mientras que la policía alegaba que se debía a “una maquina de arcade con marcas del gobierno en ella” y que los jugadores que la jugaban no eran capaces de responder preguntas.

 

El MK Ultra explicaría algunos de los misterios sobre Polybius: Los hombres de negro, las descripciones conflictivas acerca del propio juego, la conexión del gobierno con los videojuegos y los efectos secundarios en los jugadores. Sin embargo, como una de las consecuencias del escándalo Watergate, todos los experimentos que estaban siendo llevados a cabo fueron detenidos por la CIA, y todos los documentos relacionados con el proyecto se destruyeron, siete años antes de que Polybius apareciese.

Sin embargo, por un error en los archivos, unos pocos sobrevivieron a la orden de destrucción (los cuales son la razón por la que conocemos proyectos como el MK Ultra, de todos modos).  Sin embargo, hubo gente que no se creyó que “un error” dejara ver alguno de los secretos más oscuros de la CIA, como Victor Marchetti, un ex-agente de la propia agencia de inteligencia que escribió un libro que, aunque fue censurado por el gobierno federal (siendo el único libro censurado por éste incluso antes de su publicación) indica que el cese de las operaciones de la CIA solo era una tapadera para distraer a la gente de los proyectos que aún continuaban, siendo los archivos que sobrevivieron a la destrucción colocados ahí a propósito.

 

¿Podría entonces Polybius ser no solo real, sino una maquina de la CIA que usaba a los jóvenes jugadores para continuar los proyectos del antiguo MK Ultra? ¿Es tan solo un mito creado por algún gracioso en Internet que se fue asimilando con el tiempo? Quién sabe…